lunes, 7 de agosto de 2017

El ocaso de un gusano

Cierta vez le ofrecieron la bandera de su país y la rechazó, prefirió la que tiene esos colores bajo los cuales, patriotas cubanos fueron asesinados por los colonialistas españoles. Eran tiempos de triunfos, eran tiempos de vino y rosas.

El "español" de Cuba, Orlando Ortega, sólo consiguió ser séptimo en la modalidad de 110 metros vallas del actual Mundial de atletismo. 

Ni vino, ni  rosas ni ensangrentadas banderas borbónicas que lucir.

Ahora lo arrojarán a la basura como muñeco roto.

O acabará en algún cargo de escaso nivel, lo cual no garantiza para nada verse salpicado por algún escándalo de corrupción como le ocurrió hace años (no demasiados) a otra apátrida: Niurka Montalvo.

Que le den por donde la espalda pierde su dulce nombre.

¡Gusano, recogerás lo que sembraste!


1 comentario:

Anónimo dijo...

La cara y la Cruz del mismo campeonato!!

Yulimar Rojas -(salto teiple)- Primera vez que ganamos la dorada en este tipo de eventos,Campeonato Mundial Atletismo hazaña histórica para Venezuela..