martes, 16 de mayo de 2017

¿Centros de acogida o campos de concentración?

Indicios de malos tratos, castigos físicos, comida escasa y caducada en espacios hacinados y obsoletos. Este es el dantesco escenario que ha descrito la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas al evaluar la situación de los centros de acogida de niños y adolescentes que dependen de la tutela de la Administración valenciana. Mónica Oltra ha criticado que durante los últimos años se ha producido una total falta de interés y "falta de control" hacia estos niños que han padecido en exigua inspección por parte de la Administración Valenciana. 

Sobre esta cuestión ha recordado que entre 2012 y junio de 2015, "sólo constan seis informes de inspección, mientras que sólo en los dos últimos años hemos realizado 16, prácticamente con la misma plantilla de profesionales".La vicepresidenta ha lamentado que esta falta de inspección ha provocado el cierre del Centro de Recepción de Niños de Monteolivete -de titularidad pública- y el traslado de menores a otros centros. Además perderán la concesión los centros privados 'La Resurrección' de Segorbe, el centro La Penyeta Roja de Castellón, y el centro El Carmen de Valencia.Tras el informe de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, y las repetidas denuncias de los trabajadores, "se ha decidido trasladar a los jóvenes que vivían en el centro de Monteolivete a los centros de la Pobla de Vallbona, Burjassot, a dos pisos públicos que se abren en Valencia y al centro de Bunyol, que cuando acaba el actual contrato será revertido a lo público".

Oltra también ha citado el centro La Resurrección' de Segorbe, donde 18 niños y niñas han sido trasladado a diferentes centros de la provincia de Castellón, después de que en sendas inspecciones se detectaran indicios de maltrato hacia los residentes (castigos físicos muy duros), a los que según la inspección se les daba poca comida y caducada, y se les alojaba en instalaciones obsoletas, cuando no peligrosas, como el cuarto de juegos que estaba junto a la caldera.Las 21 niñas y niños de centro Penyeta Roja de Castellón, también están siendo trasladados, con el acuerdo de la Diputación de Castellón, que es la titular del mismo, porque las instalaciones carecen de autorización, y el pasado mes de noviembre. También se ha decidido trasladar a seis niños/as que vivían en el Centro de 'El Carmen' en Valencia, porque tampoco contaba con la confianza de la Conselleria, "que ha optado por no renovar el contrato de concierto con la entidad". 

Cambios inmediatos

Frente a esta situación, la titular de Igualdad y Políticas Inclusivas ha anunciado que el nuevo modelo de atención en centros de acogimiento infantil contempla un refuerzo de equipos de atención del 61% con la contratación de 410 nuevos trabajadores, de diversos perfiles, entre los que se introducen mediadores intercultural, técnicos de igualdad de género y de ciclo formativo e integración social. Se reforzará también la plantilla de inspectores hasta cumplir los 20 que marca la ley. Hasta ahora, había siete, así como una "recomendación no escrita de no visitar los centros", ha censurado. 

El objetivo, ha apuntado Oltra, es la "desinstitucionalización" de los menores, con iniciativas como 'Millor en família' para que ningún niño menor de 6 años esté en un centro y que ha permitido que desde diciembre 97 familias realicen cursos informativos para acoger y de ellas, 59 ya están valoradas. En esta línea, ha agregado que también se han revisado "uno a uno" los expedientes de los menores a cargo de la Generalitat y algunos han vuelto con sus familias biológicas porque "han hecho sus deberes" y ya reúnen las condiciones, y ha criticado que el anterior Consell no revisaba los casos y "atrapaba" a los niños en una "telaraña" de "caos". 

El nuevo modelo de centros de acogida, que saldrá a licitación el segundo semestre de este año, reduce el número de plazas, de manera que los de recepción -que realizan una primera acogida- no podrán superar las 30 plazas y los de protección estarán limitados a 24. La inversión en este nuevo modelo ascenderá a 40,7 millones de euros, un 26,8% más. Además, se contempla la obligatoriedad de que los menores realicen actividades externas, extraescolares, y abarca un plan de emancipación para estos jóvenes que han sido tutelados por la Generalitat que incluye: la exención de tasas educativas, son colectivo prioritario para recibir ayudas, se les considera para la renta de inclusión, y los pliegues de contratación da puntos a las empresas que contraten a extutelados por la Generalitat. 

Por último, Oltra ha avanzado que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) va a abrir una línea de crédito para entidades que trabajan con menores, como lo ha hecho para entidades del tercer sector, para que estos centros aliviar las "tensiones de tesorería" sin tener que pedir créditos a los bancos, hasta que el Consell reciba el dinero del FLA.


elmundo.es

1 comentario:

Anónimo dijo...


Hace unos dias se hablaba que el destino de esos menores en occidente es terminar en falsas adopciones en manos de pederastas que despues los matan o como piezas de respuestos en el mercado de venta de organos humanos.

Pareceria una barbaridad pero en una sociedad que hasta los padres de las iglesias cristianas violan menores y no se castigan y la iniciativa privada hace cualquier cosa buscando mas dinero todo es asquerosamente posible.